
En la Antigua Grecia, un Asclepeion (o asklepieion) era un «templo curativo», consagrado al dios Asclepio.
Hacia el 300 a. C., el culto de Asclepio llegó a ser cada vez más popular. Los peregrinos acudían en gran número a los asclepeia para ser curados. Dormían toda la noche y contaban sus sueños a un sacerdote al día siguiente. Éste prescribía una cura, a menudo una visita a los baños o a un gimnasio. Puesto que las serpientes estaban consagradas a Asclepio, fueron usadas a menudo en los rituales de curación. Las serpientes no venenosas eran dejadas reptar en el suelo de los dormitorios donde los enfermos y heridos dormían

Me gusta!!! Muach
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